
Aunque los manuales y la costumbre aconsejen el empleo de los verbos en presente para titular las noticias, hay ocasiones en que el tiempo verbal suena, más que a presente histórico, a presente truculento. Hay que leerlo dos veces para entender que el espía no ha resucitado, sino que dejó sus acusaciones escritas en una carta antes de morir. Lo cierto es que entre la comida japonesa, el polonio 210 y estos papeles de ahora, el asunto Litvinenko está adquiriendo dimensiones novelescas.
(Portada de El País, 25.11.07)
1 comentario:
Peor fue El Mundo: en la portada decía que el ex espía ruso acusaba "desde su tumba".
No me extrañaría que Pedrojota pueda escuchar las acusaciones que sigue haciendo Litvinenko bajo tierra.
Publicar un comentario