11.6.09
4.6.09
Un femenino sin sintaxis
«Entre los objetivos de Observatorio de Igualdad de Género de la Universidad de Zaragoza está la de garantizar la igualdad de trato a todas las personas que forman la comunidad universitaria, por esta razón desde lanzamos la Campaña “Nombrar en femenino es posible: ¡inténtalo!” Con la que queremos promover el uso del lenguaje inclusivo y no discriminatorio en toda la UZ»
29.4.09
Tristemente
Tan arduamente el mar,
Tan lenta y honda y largamente y tanto
Va creciendo sereno desde el fondo,
22.4.09
EXTASIADOS
Una de las debilidades de este blogger son los cronistas deportivos. Nunca fallan. Siempre están ahí, al pie del cañón, dispuestos a alegrarnos el día con un solecismo, un puntapié a la gramática, una hipérbole disparatada. Lo mismo en la prensa escrita que en la radio o en la televisión, el periodismo deportivo –el periodismo futbolero, para ser precisos- ha declarado una guerra sin cuartel contra el idioma y no hay espacio, sección o retransmisión donde no emprenda alguna acción armada contra el objetivo. Admirable porfía, que merece de vez en cuando una nota en nuestro blog. La escaramuza de esta tarde ha tenido lugar en el frente de La Sexta, donde ponían el partido Osasuna-Málaga. Cuando uno ha enchufado el televisor, la contienda tocaba a su fin y las dos formaciones ya mostraban signos evidentes de cansancio. Es entonces cuando uno de los comentaristas –qué lástima no saber su nombre, no poder rendirle el merecido homenaje- ha descrito la situación en términos precisos: «Los dos equipos están extasiados. No pueden más». ¿Cabe una manera mejor de decirlo?
21.4.09
Léxico móvil
La formidable expansión de los teléfonos móviles ha traído consigo cambios de diverso tipo, que afectan tanto a las relaciones personales como a los usos comunicativos. El idioma no es ajeno a ellos, y no sólo por las tan traídas y llevadas abreviaturas de SMS y su repercusión en la ortografía. Aparte de eso, la telefonía móvil está creando todo un amplio campo de términos al que cada día se incorporan otros nuevos. La propia denominación de los aparatos parte de una antonomasia según la cual el «móvil» no es cualquier objeto que se mueve, sino el terminal de teléfono. Pero tampoco es una denominación universal: en América los llaman «celulares», quizá con más propiedad. Móviles o celulares, llevan «politonos», sirven para hacer «una perdida», y cuando se estropean o dejan de funcionar por falta de carga decimos que se han «muerto». A estas y otras expresiones coloquiales se añaden voces más rebuscadas, bien en forma de tecnicismos, bien fruto de creaciones asociativas y figuradas de todo tipo. Valga como ejemplo «snaparazzi», que es como se empieza a conocer la práctica de tomar fotografías con el móvil, y también la persona que las hace. O «vergatario», nombre que ha dado Hugo Chávez al teléfono de precio económico que su Gobierno distribuye entre las capas más modestas de la población venezolana. Estos días, al hablar de las relaciones entre Obama y Zapatero, se difundió la noticia de que ambos se comunicaban privadamente a través de una línea «secrafónica», una especie de hilo directo a salvo de interferencias y de espionajes. Un léxico, pues, que crece en continuo movimiento, como no podía ser menos ya que hablamos de «móviles».
Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 11.4.2009.
ACORDE
«La previsión de los empresarios está de acorde con la del Gobierno»; «le fabricamos un mobiliario de acorde a sus exigencias»; «el juego del equipo no estuvo de acorde con la calidad de sus figuras»; «hace falta una ley de plazos de acorde con la situación particular de cada mujer»: son algunas muestras recogidas casi al azar de un uso tan extendido como equivocado de «acorde». Por alguna extraña razón, el adjetivo «acorde» (sinónimo culto de ‘conforme’ o ‘coincidente’) es encajado por la fuerza dentro de una construcción en la que se lo confunde con «acuerdo». Lo natural, lo sencillo es decir que una cosa está «de acuerdo con» otra cuando entre ambas existe alguna relación de armonía, unanimidad, dependencia o consecuencia. Es cierto que lo que «está de acuerdo con» (o «de acuerdo a», también válido aunque menos empleado) algo es a su vez «conforme» con ello. Podemos decir indistintamente que «todo marcha de acuerdo con lo previsto» y «todo marcha acorde con lo previsto»; pero obsérvese que el segundo caso no admite la preposición introductoria «de». Gramaticalmente hablando, «acuerdo» puede formar parte de una locución invariable («de acuerdo a» o «de acuerdo con») mientras que «acorde» no conoce otro empleo correcto que el propio de un adjetivo independiente. El idioma también sufre con estas pequeñas anomalías cuando dejan de ser un error circunstancial para convertirse en unas prácticas generalizadas. Y más si, como parece ocurrir en este caso, responden al afán decorativo y grandilocuente. No se habla con más musicalidad por el hecho de soltar «de acordes» a troche y moche.
Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 4.4.09.
16.4.09
FÉLIX, FELIS, FELI'S
1) Bar Félix. Un clásico en los nombres de bares a lo largo y ancho de la Piel de toro:
2) Bar Felis. Lo mismo, pero orientado a una clientela más popular tal vez:
La maldición del apellido
El apellido de la flamante ministra de Cultura ha servido para crear toda clase de calambures y juegos verbales hirientes, algunos francamente ingeniosos y otros de peor gusto. Nomen est omen, decían los clásicos: el nombre es un presagio. Se ve que la cruz más pesada que va a tener que cargar Ángeles González-Sinde en su mandato no será la Cultura, sino su propio carné de identidad.
15.4.09
Niños de madera, limones de silicona
Extraño cóctel
13.4.09
9.4.09
Pasión y muerte de la ortografía
Uno de los pasos procesionales de la cofradía de la Vera Cruz de san Vicente de la Sonsierra (cuya Pasión es conocida por los espeluznantes picaos) representa la escena del apóstol Pedro negando conocer a Jesús. Las mujeres que le señalan portan sendas notas manuscritas donde pueden leerse sus palabras. Salvando las distancias, es el mismo procedimiento que más tarde emplearían los cómics al poner bocadillos en las viñetas.
4.4.09
Franco tampoco ponía tildes
2.4.09
PRIVATIZACIÓN DE LA BASURA
31.3.09
PERSONAS DE COLOR
*LIDIAR CON LA MÁS FEA
28.3.09
Bando
25.3.09
BAJO LA BASE
Le preguntaron a Mikel Arana, nuevo coordinador general de Ezker Batua, acerca de las intenciones de su predecesor Javier Madrazo. «¿Volverá al instituto o va a seguir trabajando para EB?», indaga el entrevistador. A lo que Arana responde: «La única condición que ha puesto es volver al instituto, que cualquier esquema sea bajo la base de esa premisa».
Tal vez haya una forma más simple de decir las cosas. Para llevar con dignidad el cargo de coordinador general de una formación política no es preciso emplear construcciones del tipo «cualquier esquema sea bajo la base de esa premisa». Entre otras razones, porque se corre el riesgo de confundir a los lectores obligándoles a un complejo ejercicio de hermenéutica. Y también de contorsionismo mental para colocarse «bajo la base». La base suele ser aquello sobre lo que se coloca o sostiene algo. Recuerden a los personajes de Barrio Sésamo cuando explicaban qué era «arriba» y qué era «abajo». La base, abajo. Lo demás, encima.
24.3.09
22.3.09
FUERAS DE SERIE
20.3.09
PORTEROS
19.3.09
18.3.09
PRESUNTO
16.3.09
VANAGLORIADO
«Es un líder laureado y vanagloriado [sic]». Así retrató José Ramón de la Morena al ciclista Contador. Hablaba de la aparición de una nueva estrella (Luis León Sánchez, ganador de la París-Niza) en el firmamento de las dos ruedas. Se supone que no pretendía ofender a Contador, sino simplemente mostrar el contraste entre la figura ya reconocida y el campeón de nueva hornada. Era muy de mañana. Aún estaba amaneciendo. A esas horas la radio puede decir algunas tonterías con disculpa horaria. Pero la voz de De la Morena es palabra de oráculo para miles de oyentes. Muchos de ellos acabarán hablando como sus cronistas deportivos de cabecera. Habrán creído que «vanagloriado» es lo mismo que «glorificado» o «alabado», y el error se extenderá como suelen extenderse otras torpezas sembradas en los campos de fútbol.
PAGAFANTAS
Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 14.3.09.
14.3.09
Procesión
13.3.09
ARTISTECTO
11.3.09
Voces bárbaras
10.3.09
DISCURSAR
9.3.09
Intertextualidad
ACUATIZAR
Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 7.3.09.
8.3.09
ELECTOS
El participio del verbo «elegir» es «elegido». Una persona resulta elegida (para un cargo, para un título o un premio) cuando se le escoge con preferencia sobre otras. El verbo no sabe de política y no hace distingos acerca de la fórmula de elección que corresponda (tan elegido puede ser el votado en la urnas como el nombrado a dedo), pero sí es tajante en una cosa: no dice lo mismo «escogido» que «electo». Sólo admiten esta segunda denominación, de índole estrictamente transitoria, las personas elegidas hasta tanto no sean nombradas conforme al mecanismo que en cada caso haya sido establecido. Barack Obama fue elegido presidente de los Estados Unidos de América, pero sólo se mantuvo como «electo» en el ínterin que transcurrió entre los comicios y su toma de posesión. No son tampoco son electos esos concejales, diputados y senadores que llevan años calentando el escaño. La manía de seguir denominándolos, con toda impropiedad, «cargos electos», sólo encuentra explicación en el erróneo concepto de la pompa lingüística que viste de oropeles absurdos la jerga de los políticos. Creen algunos que «electo» otorga mayor dignidad, que significa algo así como ‘elegido democráticamente’ o simplemente que es una aféresis de «selecto». Una vez que el elegido cuenta con todas las bendiciones deja de ser ‘electo’, mal que le duela, y para identificarlo en su puesto basta con mencionar el cargo a secas, sin adjetivos ni participios redundantes. Obama es presidente, sin adjetivos. Todas esas reuniones de «cargos electos» de tal o cual partido son simplemente de «cargos». Elegidos, pero no electos.
Publicado en el suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 21.2.09.









