12 de junio de 2006

PICOTA


El texto corresponde a una información de El País del 16 de mayo pasado en la que se hablaba de la sucesión del Pasqual Maragall al frente del PSC y de las corrientes sobre el particular dentro del partido. Anunciaba ya lo que más tarde se ha visto: que la campaña socialista sobre el Estatut iría enfocada a la crítica del PP más que al enfrentamiento con ERC. Miquel Noguer, el autor del reportaje, ilustraba estas actitudes con la conocida metáfora «poner en la picota» (hacer de alguien objeto de crítica o descrédito).

Es sabido que desde tiempos remotos la picota era un simpático elemento del mobiliario urbano al que eran atados los reos de algún delito para someterlos a la vergüenza pública. La piqueta, en cambio, es una herramienta que sirve para picar paredes y superficies y, por extensión, cualquier utensilio o artefacto empleado para derribar edificios.

Evidentemente, no es lo mismo «poner en la picota» que «poner en la piqueta(¿?)». Pero la confusión tiene sentido estando por medio el Partido Popular de Cataluña, cuyo principal representante se llama Josep Piqué. Claro, quizá a Piqué sí se le pueda poner en la piqueta.

3 comentarios:

Oz frutero dijo...

Y en este tiempo las picotas están muy ricas.
Las otras, claro.

José María Romera dijo...

Pues sí. Hoy mismo nos hemos dado un atracón de picotas cogidas el sábado en Cabezuela del Valle. Del Jerte, por supuesto. Casualidad.

Anónimo dijo...

Excelente, no sabía las diferencias entre piqueta y picota, gracias por aclaralo.