2 de mayo de 2006

'PAZ'



Veo natural, y hasta higiénico, que no queramos contaminarnos del lenguaje de los terroristas y que por tanto nos resistamos a emplear las fórmulas acuñadas por ellos. Pero si es así digámoslo abiertamente, sin apoyarnos en argumentos erróneos. No es esta del sociólogo (y filólogo amateur) Amando de Miguel la única voz que se ha alzado rechazando la expresión «proceso de paz» para referirse a la etapa abierta por ETA con su declaración de «alto el fuego permanente». Sin embargo, aduce razones engañosas: «No se puede hablar de ‘paz’ porque no estamos en guerra, porque no hay dos bandos contendientes sino sólo una banda de asesinos» (Periodista digital, 28.4.06).

Es posible que la intención etarra esté alejada de la paz, y que su «proceso» tenga otros objetivos. Pero no es eso lo que critican nuestros correctores de estilo, sino el significado del propio término ‘paz’. Si de repente decidimos que la palabra ‘paz’ está mal usada, ¿por qué hasta ahora la habíamos aireado tanto en manifestaciones, convocatorias, documentos, pancartas y proclamas de todas clases para exigir el final de la actividad terrorista? Tampoco entonces estábamos en guerra, ni había dos bandos alzados en armas uno contra otro.

A veces nos obsesionamos en combatir el lenguaje en vez de enfrentarnos a las cosas. Personalmente, me niego a retirar de mi léxico una palabra tan valiosa como «paz» aunque la estén pervirtiendo los que usan su nombre en vano.

1 comentario:

Lucía Martínez Odriozola dijo...

Desterrar de nuestro léxico la palabra paz equivaldría a hacerla desaparacer de nuestra vida. ¡Qué desolación! No quiero verme en esas.