3 de febrero de 2007

INSTITUCIONES


Últimamente los clubes de fútbol acostumbran a adjudicarse el título de «instituciones». Un presidente critica a sus jugadores más zánganos y levantiscos porque «están manchando el buen nombre de la institución». Al entrenador de otro equipo le preocupa que «los aficionados no apoyen a la institución». Puesto por escrito suele ser «la Institución», con mayúscula. O sea, como el Congreso de los Diputados, la Universidad Complutense o la Casa Real. Se trata, claro está, de un eufemismo. El universo del fútbol es insaciable. No contento con apropiarse de las emociones populares, con dominar las parrillas de televisión, con hacer de sus estrellas unos ídolos más venerados que el santoral al completo, pretende también hacerse dueño del idioma. Hasta hace poco las relaciones entre el lenguaje y el deporte del balompié se limitaban a unas cuantas aportaciones metafóricas de éste al registro coloquial, desde «estar en fuera de juego» hasta «casarse de penalti», desde «meter un gol» a alguien hasta «echar balones fuera». Ahora el fútbol trata de ennoblecerse llamando «instituciones» a los que antes eran sociedades, clubes, equipos o, más recientemente, «entidades». Pero una institución es un «organismo que desempeña una función de interés público, especialmente benéfico o docente». Aunque una malhadada ley de 1997 concediera a determinados encuentros deportivos el rango de «acontecimiento de interés general», de ahí no se deriva necesariamente que los clubes sean organizaciones fundamentales del Estado o cumplan funciones de interés público. O tal vez sí. Cualquiera sabe.


(Publicado en 'Juego de palabras', del suplemento cultural 'Territorios' de El Correo, 31.1.07)

5 comentarios:

Anónimo dijo...

¡Cómo le agradezco, amigo Romera, estas lecciones que seguimos con tanto gusto quienes aún tenemos algún interés por usar las palabras correctamente! Yo creía que, en efecto, casi cualquier organización es una institución. Y usted me aclara que no. Sin embargo, me cuesta creer que una organización no pueda tener el carácter de institución sólo por no ser una entidad de derecho público.

hoteles galicia dijo...

Los clubs deberían de preocuparse en pagar sus deudas y no seguir gastando. Le deben tanto dinero a hacienda que si hacienda lo cobrase se podrían construir 10 hospitales nuevos, con las vidas salvadas que ello supondría.

Oz discrepa dijo...

Esta vez no estoy del todo de acuerdo, porque, aparte de las dos primeras acepciones, que lo dejan un tanto vago:
1. f. Establecimiento o fundación de algo.
2. f. Cosa establecida o fundada.

...sí hay algo claro, y es que al grado de institución se accede a través del prestigio o la antigüedad:

ser alguien una ~.
1. fr. Tener en una ciudad, empresa, tertulia o cualquier otra agrupación humana el prestigio debido a la antigüedad o a poseer todos los caracteres representativos de aquella.

...por lo que los clubes de fútbol de prestigio, y nadie diría que uno que esté en primera división no lo es, entrarían dentro de esta última acepción.

jmr dijo...

No quisiera entrar en disquisiciones técnicas, pero la abreviatura "fr." en el DRAE indica que no se habla de una "acepción" de la palabra, sino de una "frase hecha". Es decir, de una locución que sólo puede usarse en la forma que se indica. En este caso, "ser una institución". Vale decir del Madrid, o del Athletic, o del Barça, que cada uno de ellos "es una institución": pero sólo eso y de esa manera. De ahí no se deriva que sean instituciones en el verdadero sentido de la palabra ni que se les pueda aplicar el título de "instituciones" tal como lo emplean sus directivos. Es lo mismo que si afirmamos de una persona de buena salud que "está hecho un toro", pero no por ello quedamos autorizados a decir que tiene cuernos.

Oz r que r dijo...

Uuuuuh... sí, cierto, pero dentro de las frases hechas las hay más y menos metafóricas. Yo entiendo que el DRAE da una cierta validez a la voz "institución" para poder usarla en este sentido, que, por otra parte, es el que ya está tomando en la calle, donde brotan instituciones como setas. Cuestión de tiempo, ya verás.