12 de abril de 2006

COCINA MOLECULAR



Acaban de otorgar a El Bulli el título de mejor restaurante del mundo. Su propietario, Ferrán Adriá, es presentado por la prensa como «abanderado de la cocina molecular».

Uno se pregunta cuánto habrá de denominación técnica y cuánto de papanatismo verbal en ese sintagma de «cocina molecular» que ha dejado anticuadas la «cocina de autor», la «nouvelle cuisine» y la «alta cocina» de años atrás.

«¿Cocina molecular?» comenta con retranca un amigo herido en el bolsillo. «¿Se referirá al tamaño microscópico de las raciones que sirven en estos restaurantes de diseño?»

3 comentarios:

José María Romera dijo...

Por cierto, otro gastrósofo conocido mío, escéptico de las modas llama a esto "nanococina".

Bambo dijo...

Lo de "cocina molecular" es pura mercadotécnia, sin más. Como lo de "balneario científico" de Marina d'Or: ¿balneario científico? y eso ¿qué es? ¿qué realizan experimentos? ¿qué dan clases de ciencias naturales mientras los clientes se dejan cubrir por lodo ultra-mega-relajante?

Hace poco hubo un certamen o congreso o algo parecido, en el que este señor dio unas clases magistrales sobre tapas y entrantes. Sinceramente, y puede que me atreva a decirlo por mi ignorancia supina al respecto: hay muchas formas de tomar el pelo, unas con mucho morro y otras, con algo más de arte. Ésta última parece ser la de este señor, o la de sus aplaudidores mediáticos.

Cocina molecular... no tié desperdicio, de verdad.

Carolina dijo...

la verdad la cocina molecular esta bien desde un puto de vista recreativo ya que es arte para el ambito culinario esta elevada en cuanto su costo pero esta bien por lo mismo que es dificil elaborar... Se me hace ridiculo que digan que es pura mercadotecnia.
Pero la verdad esta bien y aclaro no es mercadortecnia si no ARTE!!