18 de abril de 2006

ACCIDENTE


«Accidente» es ‘suceso imprevisto’ y especialmente si ocasiona alguna desgracia. Al margen de la causa y de la culpa, el suceso que trajo la muerte a esta infortunada muchacha encaja en la definición de «accidente». Pero su esquela de aniversario, publicada hace pocos días en El Mundo, suena como un grito contra esa degeneración en que cae el lenguaje cuando, aparentando dulcificar la realidad, acaba haciéndola irreconocible. Hay que dar la razón a sus familiares en tanto que nos recuerdan que habría que crear un nombre ad hoc para los accidentes de carretera causados por desaprensivos, a fin de que no suenen como pequeñas travesuras del azar.

2 comentarios:

Bambo dijo...

Discrepo: no creo que lo que provoque un conductor borracho que va a doscientos por hora sea un suceso imprevisto. Por contra, es bastante previsible que acabe matando a alguien. Lo que sí que es imprevisible es el conocer la cara y el nombre de su víctima, pero poco más. ¿Por qué no llamar a estas muertes homicidios? Y no entro en disquisiciones legales, que sería algo bastante más complicado de analizar. Pero si existen las figuras del homicidio en grado de tentativa, del homicidio involuntario y del homicidio -a secas-, para distinguirlas del asesinato, porque en este último concurren la intencionalidad, la premeditación y la alevosía -si mal no recuerdo- ¿por qué no catalogar estas desgracias como homicidios, si a fin de cuentas, lo que ocurre, a la postre, es el fallecimiento de una o varias personas?

José María Romera dijo...

Que sí, Bambo, que a mí "accidente" también me suena demasiado suave. Pero hablamos de lengua y no de código penal. Y según el diccionario "accidente" encaja en estos casos. Para llamarlos homicidios tendría que mediar una sentencia de los tribunales. Y aún así no dejarían de ser "accidentes", es decir, hechos inesperados y fortuitos. El causante puede ser culpable, y serlo con todos los agravantes del mundo, sin que por ello la acción deje de constituir un accidente. Por eso estoy de acuerdo con los familiares si loq ue quieren decir es que habría que buscar otra palabra.

El mes pasado, el presidente del Gobierno se refirió en una entrevista a la posibilidad de que se produjeran "accidentes" en el "proceso de paz". Se refería a asesinatos u otros actos criminales. Y fue duramente criticado, yo creo que con razón. Porque nadie se monta en un coche previendo que va a matar a otras personas, pero el terrorista dispara con intención. Esa es la diferencia. ¿Que hay mucho insensato suelto en la carretera, más peligroso tal vez que un terrorista? Sin duda. Pero no es motivo para forzar el idioma.