14 de agosto de 2007

La reina de las palabrotas


La palabra «está tan desprestigiada que ni siquiera nuestro goloso Diccionario de la Real Academia la recoge. Y me parece completamente injusto tratándose de una de las pocas expresiones que ha perdurado desde hace más de diez siglos con escasa variación tanto en su forma como en su significado, desde aquel “hideputa” que podíamos encontrar ya en textos clásicos de los albores de nuestra literatura, hasta los actuales “joputa” e “híoputa”, con todo su espectro de valores intermedios (“jodeputa”, “hiputa”, “quijjjodeputa” y muchos otros), distribuidos más o menos uniformemente por la geografía nacional e incluso local, ya que, como todo el mundo sabe, la hijoputez va por barrios». Es lo que explica con acierto Otis B. Driftwood en su hilarante bitácora. Una reflexión léxico-sociológica muy aguda.

3 comentarios:

Otis B. Driftwood dijo...

Gracias por la referencia :-)
Un saludo.

Ander Izagirre dijo...

Una referencia obligatoria en este asunto:

http://www.youtube.com/watch?v=MXolkYmTzsQ

Ismael Olea dijo...

Es que hay que beber de las referencias adecuadas ;-)