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9 de abril de 2010

Latín macarrónico


Bueno, al parecer esto es lo que hay. Que Júpiter nos coja confesados.

8 de abril de 2010

*BALEARIOS



Hipótesis 1.- Probablemente se trate de una errata. Pero en ese caso el folleto tendría que haber sido retirado de la circulación y editado de nuevo. Un particular tal vez no, pero las entidades bancarias pueden permitírselo.


Hipótesis 2.- La oferta está limitada a balnearios sitos en las Islas Baleares. Pero entonces alguien anda mal en Geografía, pues Andorra cae más bien en los Pirineos.


Hipótesis 3.- Ahora que tanto abunda el turismo de riesgo y aventura, los balearios tal vez sean balnearios donde se tirotea a la gente para amenizarle la estancia. Pero la cara de tranquilidad de la modelo no apunta en esa dirección.


Hipótesis 4.- Haciendo honor a su denominación, la entidad promueve el ahorro hasta en las cosas más nimias. Una costumbre convertida en deformación profesional. O en ejemplar pauta de conducta empresarial. Consonante a consonante uno puede ir haciéndose con una fortunita.

18 de febrero de 2010

El primer mandamiento


Sin audacia, ¿qué sería de la publicidad? Teniendo en cuenta que el Consumo se ha erigido en una nueva religión, tiene sentido que sus proclamas se apropien del lenguaje bíblico para darle nuevo brillo. El «Amarás a Dios sobre todas las cosas», primer mandamiento del Decálogo de Moisés, se transforma así en «Amarás nuestras rebajas sobre todas las cosas», y ello apoyado en un angelical soporte icónico muy a tono con el motivo elegido. Pero no parece que haya intención sacrílega, sino alarde de ingenio lingüístico. Las rebajas se aplican a todos los géneros, es decir, «nuestras rebajas» son «sobre todas las cosas» puestas a la venta, no 'lo más importante de todo'. Una deliberada ambigüedad para que se vea que la soberbia del Mercado no alcanza a tanto.

13 de febrero de 2010

Pepsi, Pesi



Lo de menos es que digan Pepsi, Pesi o lo que les venga en gana. Al fin y al cabo es un simple anuncio publicitario. Lo inquietante es el mensaje de fondo, esa Pesipedia ("qué más da cómo lo digas si al final es lo mismo") que transmite la idea de que las cosas se pueden decir de cualquier manera y de que el idioma no ha de someterse a los acuerdos de la comunidad de hablantes a la que pertenece.